Las personas inteligentes poseen regiones del cerebro que interaccionan más estrechamente

Hasta ahora, el grado de inteligencia de una persona se atribuía únicamente a diferencias observadas en diferentes partes del cerebro. Un nuevo estudio añade que está relacionado también con las conexiones cerebrales y que estas conexiones dominan a la hora de manifestar la inteligencia de una persona.Memoria

La comprensión de los fundamentos del pensamiento fascina a las personas desde siempre. Los éxitos escolares y profesionales de una persona se atribuyen por lo general a las diferencias individuales que existen en materia de inteligencia.

Los investigadores, capitaneados por la doctora Ulrike Basten, consideran probado que el cerebro de una persona inteligente está conectado de una forma diferente respecto al cerebro de las personas menos inteligentes.

Han llegado a esta conclusión tras estudiar las bases neurológicas de la inteligencia humana. Para ello combinaron los exámenes de imágenes del cerebro de 300 personas obtenidas mediante resonancia magnética, con otros métodos de análisis.

Estos nuevos análisis ponen de manifiesto, entre otras cosas, que ciertas zonas del cerebro de las personas inteligentes participan más intensamente en la circulación de información entre las diferentes redes del cerebro, con la finalidad de que las informaciones importantes sean comunicadas con mayor rapidez y eficacia.

Asimismo, el equipo alemán ha descubierto que algunas regiones cerebrales están menos conectadas del resto de las redes neuronales en las personas menos Inteligentes. Eso significa que las personas más inteligentes tienen un mejor filtrado de las informaciones no pertinentes, lo que repercute en su capacidad de reacción sobre el resto de informaciones.

Ventaja cognitiva

Según Basten, es posible que la integración diferente de estas regiones en las redes cerebrales permita a las personas más inteligentes distinguir más fácilmente la información importante de la no pertinente, lo que representa una ventaja cognitiva para numerosos procesos de pensamiento. Los resultados de este trabajo se publican en la revista Scientific Reports.

En este artículo, los científicos explican que el cerebro funcional está organizado en módulos: “Es como una red social que está formada a su vez por muchas subrredes, como familias o círculos de amigos. Dentro de cada submódulo, los miembros de cada familia están más fuertemente conectados entre ellos que con los miembros de otras familias o círculos de amigos. El cerebro funciona de forma parecida”.

Lo que ha constatado este estudio es que en los individuos más inteligentes algunos de esos submódulos cerebrales están más conectados y que por ello el intercambio de la información permite separar rápidamente la que es importante. En las personas menos inteligentes, este intercambio de información es menos intenso, por lo que la acumulación de información retrasa la comprensión y las decisiones que toman con más acierto y rapidez las personas más inteligentes.

Las causas de estas asociaciones siguen siendo una pregunta abierta para los científicos. “Es posible que, debido a sus predisposiciones biológicas, algunas personas desarrollen redes cerebrales que favorezcan comportamientos inteligentes o tareas cognitivas más desafiantes. Sin embargo, es igualmente probable que el uso frecuente del cerebro para tareas cognitivamente desafiantes pueda influir positivamente en el desarrollo de las redes cerebrales. Dado lo poco que sabemos actualmente sobre la inteligencia, parece más probable una interacción de ambos procesos “, explica Basten.

En los orígenes del pensamiento

No es la primera vez que este equipo realiza contribuciones importantes para el estudio de la intelogencia. En 2015, ya habían identificado varias regiones cerebrales, entre ellas el córtex prefrontal, en las que los cambios de actividad aparecían asociados a diferentes niveles de inteligencia. En este nuevo estudio han conseguido precisar esas áreas cerebrales están conectadas a nivel funcional.

Más recientemente, a principios de este año, Kirsten Hilger, Christian Fiebach y Ulrike Basten publicaron otra investigación en la que añadían que tanto la corteza insular anterior como la corteza cingulado anterior, dos áreas cerebrales implicadas en el proceso cognitivo especializado en la información relevante, estaban mejor conectadas que otras regiones cerebrales.

Asimismo, especificaban que la unión entre el córtex temporal y parietal, que actúa como protección de la mente pensante contra la información irrelevante, está peor conectada al resto de la red neuronal y cerebral.

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